DERECHOS
HUMANOS
Los
derechos humanos son los derechos que tenemos básicamente por existir como
seres humanos; no están garantizados por ningún estado. Estos derechos
universales son inherentes a
todos nosotros, con independencia de la nacionalidad, género, origen étnico o
nacional, color, religión, idioma o cualquier otra condición. Varían desde los
más fundamentales —el derecho a la vida— hasta los que dan valor a nuestra
vida, como los derechos a la alimentación, a la educación, al trabajo, a la
salud y a la libertad.
Principales
características de los derechos humanos
Como
hemos concretado, los derechos humanos son fundamentales para que vivamos en un
entorno donde reinen la justicia y la libertad. De ahí sus características,
que pueden resumirse en 10 aspectos claves:
- Los derechos humanos son derechos
intrínsecos, es decir, todas las personas los tienen por el hecho
de nacer.
- Son derechos
irrenunciables. Nadie puede renunciar a ellos, ni siquiera por propia
voluntad, y por eso mismo son también intransferibles.
- Son derechos inalienables,
por lo que nadie los puede suprimir bajo ninguna circunstancia ni se puede
despojar de ellos a ninguna persona.
- Los derechos humanos son derechos
universales. Esta característica es fundamental, y significa que
todas las personas tienen los mismos derechos sin discriminación alguna y
que se aplican a cualquier persona de cualquier parte del mundo. La
Conferencia Mundial de Derechos Humanos de Viena-1993 determinó que todos
los Estados -independientemente de sus sistemas políticos, económicos y
culturales- están obligados a promover y proteger todos los derechos
humanos y las libertades fundamentales de todas las personas que se
encuentren en su territorio.
- Son derechos
interdependientes. La estrecha relación entre derechos o grupo de
derechos también es clave, ya que el avance de uno favorece el progreso de
los demás, mientras que la privación de uno perjudica al ejercicio del
resto. El desarrollo integral de las personas es un todo, y, por ejemplo,
su derecho a la educación no será efectivo si no tiene a la vez otros
derechos -a la salud, al trabajo, a la vivienda, a la libertad de
expresión, de tránsito, etcétera- para poderlo disfrutar plenamente. Otro
caso de interdependencia es el de los derechos políticos, cuyo ejercicio
pasa por la existencia de los derechos a la libertad de asociación, a la
libertad de expresión y a la igualdad y no discriminación.
- Son derechos indivisibles. Todos
los derechos humanos merecen la misma atención y tienen la misma vigencia.
Ni se puede prescindir de uno, ni se puede disfrutar de uno a costa de
otro, porque todos ellos se encuentran unidos y forman parte de un todo,
de una misma construcción. No hay, pues, separación ni jerarquía entre
ellos, y los derechos civiles y políticos tienen el mismo peso que los
derechos económicos, sociales y culturales. De hecho, resulta
extremadamente difícil mejorar estos últimos sin libertades políticas. Y
viceversa: estas libertades difícilmente conseguirán beneficiar a las
personas más necesitadas si no van acompañadas de un desarrollo económico
y social.
Los
derechos humanos son derechos y libertades fundamentales que tenemos todas las
personas por el mero hecho de existir. En Amnistía Internacional trabajamos
para que se respeten en todos los rincones del planeta.
- Son derechos
progresivos. Una vez conseguido un avance en el ejercicio y la
tutela de un derecho humano, ya no se podrá eliminar, limitar ni
restringir posteriormente. Al contrario, se debe seguir progresando en su
cumplimiento, porque la propia filosofía de los derechos humanos obliga a
su constante mejoría.
- Son derechos
imprescriptibles. Los derechos humanos no prescriben, no
tienen fecha de caducidad por ningún motivo.
- Son derechos inderogables, aunque
esta característica admite matices. Algunas normas internacionales,
regionales o nacionales de derechos humanos contemplan la posibilidad de
que esa inderogabilidad no afecte por igual a todos los derechos y
legitiman a los Estados para que, de forma excepcional, puedan derogar
algunos. En todo caso, hay un grupo de derechos que deben ser respetados
siempre, sin excepción, como el derecho a la vida; a no ser esclavizado o
a no ser torturado; a no recibir tratos o penas crueles, inhumanas o
degradantes; y a la no discriminación por motivos de raza, religión,
origen social o de cualquier otra índole.
- Son derechos en constante
evolución: la ‘tercera generación’. La Declaración Universal de
1948 fue la conclusión de un proceso evolutivo y el resultado de un
momento histórico concreto, por lo que su contenido se sigue viendo como
mejorable, tanto en la descripción de los principios recogidos como con la
posible inclusión de nuevos derechos. De hecho, se ha ido actualizando
parcialmente con posteriores declaraciones temáticas, fueran o no
acompañadas de convenciones, acuerdos o pactos para hacerlos vinculantes.
Los llamados de tercera generación componen una lista aún abierta que
incluye los derechos a un medio ambiente saludable, al desarrollo,
a la paz, a la autodeterminación de los pueblos, a la protección de los
datos personales o al patrimonio común de la humanidad. Tras los
derechos de primera (civiles y políticos), segunda (económicos, sociales y
culturales) y esa nueva tercera generación, empiezan a escucharse
referencias a una cuarta generación y a una ‘generación especial’
de derechos de colectivos como mujeres, menores, personas refugiadas o
LGTBI.
Las violaciones de derechos
humanos van contra nuestras libertades y atacan la dignidad humana.
La sociedad debe conocer y respetar las características fundamentales de
los derechos humanos para convertir este mundo en un lugar más justo para
todas las personas.
PARA
DESARROLLAR:
1. ¿Qué son los derechos
humanos?
2. ¿Por qué son
fundamentales los derechos humanos?
3. ¿Por qué la
sociedad debe conocer y respetar las características fundamentales de los
derechos humanos?
4.
Explica los 10 aspectos claves característicos de los derechos humanos
que se encuentran resumido en esta guía (a través de ejemplos)

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